Planta de Mérida
Innovación y sostenibilidad en el corazón de Extremadura
La planta de Magnon en Mérida cuenta con 20 MW de potencia instalada y es una referencia en eficiencia operativa y compromiso ambiental. Es capaz de producir 160 GWh/año de electricidad renovable, a partir de unas 200.000 toneladas de biomasa sostenible, contribuyendo de forma significativa a la generación limpia en Extremadura.
La planta valoriza biomasa de proximidad procedente de cultivos agrícolas como olivar, viñedo y frutales, junto con biomasa forestal como eucalipto, pino y mezclas de restos forestales, procedentes de la gestión del monte y del entorno agroforestal.
La instalación dispone de certificación SURE.
Biomasa local y economía circular
La planta emplea biomasa agroforestal procedente de entornos cercanos, principalmente restos agrícolas y poda de mantenimiento. Su actividad ayuda a prevenir incendios, evitar emisiones y fomentar la economía local. Además, promueve alianzas con proveedores de pequeña escala para asegurar un impacto positivo en la comunidad.
La biomasa consumida está certificada bajo los estándares SURE, en cumplimiento con la Directiva de renovables.
Captura de CO₂ para combustibles renovables
El complejo de Mérida es también un emplazamiento clave dentro del proyecto para el impulso de la plataforma de combustibles renovables de Magnon, con iniciativas para la captura de CO₂ biogénico y la producción de e-metanol.
Impacto en el territorio
La planta genera hasta 480 empleos directos, indirectos e inducidos según la metodología sectorial de la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA Renovables). Su modelo de relación con el entorno está basado en la transparencia, el arraigo y la colaboración con entidades locales.